Es todo cosa de un juego.
Mientes pero el único dañado eres tú.
Pegas, pero los golpes son siempre hacia ti misma.
Destruyes cada ápice de tu posible futuro, deseando que este no exista.
Hiciste un pacto con el demonio, vendiste tu alma por un cuerpo. Por una palabra, "delgadez", por la sensación de vacío.
Fallaste.
Vomitaste toda la felicidad acompañada de chocolate. Qué más dará.
Todo por conseguir ese cuerpo, llegar a la meta aunque cueste la vida.
Morir en el intento.
Dicen que sigo viva pero en realidad siento como si ya no supiera respirar...
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